La reaparición de Osama Bin Laden en otro de sus célebres y temidos videos amenanzando al mundo con una nueva cruzada terrorista, es presagio del recrudecimiento de la lucha entre los países mas poderosos del mundo por el control del petróleo en estos meses finales de 2007.
Controlar el petróleo es de alguna manera lograr el control de la economía mundial. Estados Unidos sigue siendo el mayor poseedor de reservas en el mundo. Pero Rusia, Gran Bretaña, los países árabes y hasta México y Venezuela, tienen su lugar estratégico en esa geografía mundial del poder.
Casi todas las guerras del siglo pasado, muchas de ellas que continuan en el presente, tienen, directa o indirectamente, relación con el control del petróleo.
En México recientemente ha aparecido una contradicción oficial entre las principales entidades relacionadas con el petróleo en relación al volúmen de las reservas de crudo que tiene el país.
La poderosa paraestatal Petróleos Mexicanos, PEMEX y la Secretaria de Energía, que es la entidad reguladora del ramo energético por parte del gobierno federal, han presentado con diferencia de días cifras distintas en torno a las reservas de petróleo crudo que tiene México.
Es extraña esa contradicción en un momento en que los precios del barril de crudo en el mundo alcanzan máximos históricos. Esa situación hace presumir una perfecta coordinación entre la cabeza del sector energético mexicano, la Secretaría del Ramo y la productora d PEMEX que encabeza Jesús Reyes Heroles, hijo del principal ideólogo del liberalismo social mexicano y uno de los mas respetados dirigentes que ha tenido el centrista Partido Revolucionario Institucional.
PEMEX, por conducto de la subdirección encargada de exploración, anunció el descubrimiento de grandes yacimientos tanto en la región caribeña del golfo de México, como el entidades no marinas.
Y días mas tarde el periódico REFORMA, citando como fuente a la Secretaría de Energía, informó que a México le quedan reservas de crudo mínimas y que en nueve años pasaremos de ser un país exportadora convertirnos en una entidad importadora.
Nunca se produjo una aclaración en torno a esa diferencia de estimaciones sobre las reservas petroleras entre PEMEX y la SENER. Es más, la paraestatal anunció hace apenas antier que se licitarían 10 importantes contratos para realizar obras de perforación de nuevos pozos en la sonda de Campeche como si efectivamente la versión de los nuevos yacimientos encontrados fuera la versión verdadera sobre el potencial petrolero de México.
Los ataques del clandestino Ejército Popular Revolucionario (conociod por sus siglas como EPR) a ductos de PEMEX en los estados de Guanajuato, Querétaro, Veracruz y Tlaxcala ocurridos en el transcurso del año dejando pérdidas millonarias a la empresa productora y a cientos de centros fabriles que dependen del gas y del petróleo para su funcionamiento, con el pretexto que aducen los comunicados del grupo guerrillero en el sentido de que reivindican los actos por la razón de que están pidiendo la devolucuión de dos de sus compañeros desaparecidos, hacen ver lo estratégico que representan para la seguridad nacional el petróleo y sus derivados.
Los expertos consideran peligrosa una falta de coordinación entre las entidades oficiales relacionadas con el control y la producción de los hidrocarburos en México, ya que ello alienta la especulación sobre el destino económico de la nación y con ello sobrecalienta la condición anímica de los grupos marginados que todavía permanecen sin detonar actos de violencia a pesar de la pobreza y la marginación en la que viven, esperando que, básicamente, por el petróleo y los recursos que genera se den mejores condiciones de vida para ellos.
La guerra de cifras sobre el potencial petrolero de México, exhibe una falta de coordinación oficial que puede propiciar otro tipo de guerras, las violentas, en el país.